¿Cuando comienza la Edad media?
miércoles, 14 de noviembre de 2007
la prueba
Ahora esamos en la prueba oral y escrita de computasion es medio difisil, esto lo estoy hasiciendo porque es la parte escrita de la prueba es medio difisil pero hay que hecer lo posible para aprobar
martes, 13 de noviembre de 2007
La desintegracion del imperio
A la muerte de Carlomagno en el 814, lo sucedió su hijo Ludovico Pío. De carácter débil, no logró mantener la unidad del Imperio. Debió hacer frente a los levantamientos de la nobleza, a las luchas entre sus hijos por la sucesión al trono y a la llegada de los nuevos invasores.
Tras la muerte de Ludovico Pío se reanudaron las guerras fratricidas, que culminaron con el tratado de Verdún. El imperio se dividió en tres partes:
Luis el Germánico obtuvo tierras al Este del Río Rhin, es decir Francia oriental o Germania.
Carlos el Calvo recibió la Francia Occidental.
Lotario adquirió el título imperial, y el territorio entre los de sus hermanos, Lotaringia.
En medio de la fragmentación existente, el Papa se mantenía como la máxima autoridad de la cristiandad.
Tras la muerte de Ludovico Pío se reanudaron las guerras fratricidas, que culminaron con el tratado de Verdún. El imperio se dividió en tres partes:
Luis el Germánico obtuvo tierras al Este del Río Rhin, es decir Francia oriental o Germania.
Carlos el Calvo recibió la Francia Occidental.
Lotario adquirió el título imperial, y el territorio entre los de sus hermanos, Lotaringia.
En medio de la fragmentación existente, el Papa se mantenía como la máxima autoridad de la cristiandad.
Cultura y Arte
Se suele conocer a este periodo del entorno del año 800 con el nombre de Renacimiento carolingio, no tanto porque diera origen a algo similar al Renacimiento del siglo XV, sino por comparación con la decadencia cultural del periodo anterior, al que suele llamarse Edad Oscura.
Carlomagno (como la mayoría de los hombres de su tiempo, incluidos los nobles y muchos clérigos) no sabía leer, ni escribir, ni siquiera aritmética. No obstante, intentó elevar el nivel cultural del Imperio creando la Escuela Palatina de Aquisgrán, y puso en su dirección al célebre Alcuino de York. En ella se formaron él, sus hijos y todos los funcionarios de la corte.
Esta Escuela se convirtió en modelo para la fundación de otras en toda Europa. Divulgó las artes, las ciencias, las letras y todo el conocimiento de la Antigüedad con sus materias:
Trivium: retórica, gramática y dialéctica.
Quatrivium: geometría, astronomía, aritmética y música.
El arte carolingio estaba basado fundamentalmente en dos estilos: el arte clásico griego y el arte cristiano, pero con algunas influencias de sus vecinos bizantino e islámico.
Escultura: Los ejemplos conservados son muy escasos, si bien las esculturas de marfil han sobrevivido y son de una gran belleza.
Arquitectura: La arquitectura carolingia se reflejaba en edificios religiosos y algunos palacios. Se caracteriza por usar la planta de cruz latina de tres naves; arcos de medio punto, de herencia romana; cubiertas de madera; columnas con capiteles esquemáticos y pilares cuadrados y cruciformes.
Mosaicos y miniaturas: Entre las obras de arte más notables de esta época, sobresalen los mosaicos y las miniaturas que ilustran los Evangelios, además de la orfebrería que decoraba todos sus templos.
Carlomagno (como la mayoría de los hombres de su tiempo, incluidos los nobles y muchos clérigos) no sabía leer, ni escribir, ni siquiera aritmética. No obstante, intentó elevar el nivel cultural del Imperio creando la Escuela Palatina de Aquisgrán, y puso en su dirección al célebre Alcuino de York. En ella se formaron él, sus hijos y todos los funcionarios de la corte.
Esta Escuela se convirtió en modelo para la fundación de otras en toda Europa. Divulgó las artes, las ciencias, las letras y todo el conocimiento de la Antigüedad con sus materias:
Trivium: retórica, gramática y dialéctica.
Quatrivium: geometría, astronomía, aritmética y música.
El arte carolingio estaba basado fundamentalmente en dos estilos: el arte clásico griego y el arte cristiano, pero con algunas influencias de sus vecinos bizantino e islámico.
Escultura: Los ejemplos conservados son muy escasos, si bien las esculturas de marfil han sobrevivido y son de una gran belleza.
Arquitectura: La arquitectura carolingia se reflejaba en edificios religiosos y algunos palacios. Se caracteriza por usar la planta de cruz latina de tres naves; arcos de medio punto, de herencia romana; cubiertas de madera; columnas con capiteles esquemáticos y pilares cuadrados y cruciformes.
Mosaicos y miniaturas: Entre las obras de arte más notables de esta época, sobresalen los mosaicos y las miniaturas que ilustran los Evangelios, además de la orfebrería que decoraba todos sus templos.
La organizacin del imperio
Carlomagno dividió el territorio en marcas y condados:
Marcas: territorios defensivos localizados en las fronteras del Imperio. Estaban gobernadas por duques o marqueses, que tenían el mando de un ejército. Las marcas eran la Marca Hispánica, la Marca Sajona, la Marca Bretona, la Marca Lombarda y la Marca Ávara.
Condados: zonas gobernadas por condes, que nombraba el rey y les otorgaba poder militar, administrativo y judicial. Todo lo que no eran marcas eran condados, correspondiendo a toda la zona no fronteriza del imperio.
El máximo poder del Imperio residía en el emperador, que tenía poder para convocar las armas, administrar justicia y designar a los nobles que gobernaban los territorios.
Los inspectores de palacio o missi dominici eran los encargados de que los marqueses y los condes gobernaran según las directrices del Emperador. Para ello acudían en parejas a los territorios a comprobar el cumplimiento de las leyes.
El palacio o corte era el núcleo de la Administración y estaba dirigido por un chambelán, sucesor del cargo de mayordomo de palacio. A su cargo estaban el copero, responsable de la bodega; el mariscal, responsable de la caballería y el establo; y el senescal, responsable de los asuntos de la corte. Las otras instituciones de la Administración eran la cancillería, que dirigía los asuntos civiles y eclesiásticos, así como el tribunal palatino, que aplicaba las leyes a los habitantes del Imperio
Marcas: territorios defensivos localizados en las fronteras del Imperio. Estaban gobernadas por duques o marqueses, que tenían el mando de un ejército. Las marcas eran la Marca Hispánica, la Marca Sajona, la Marca Bretona, la Marca Lombarda y la Marca Ávara.
Condados: zonas gobernadas por condes, que nombraba el rey y les otorgaba poder militar, administrativo y judicial. Todo lo que no eran marcas eran condados, correspondiendo a toda la zona no fronteriza del imperio.
El máximo poder del Imperio residía en el emperador, que tenía poder para convocar las armas, administrar justicia y designar a los nobles que gobernaban los territorios.
Los inspectores de palacio o missi dominici eran los encargados de que los marqueses y los condes gobernaran según las directrices del Emperador. Para ello acudían en parejas a los territorios a comprobar el cumplimiento de las leyes.
El palacio o corte era el núcleo de la Administración y estaba dirigido por un chambelán, sucesor del cargo de mayordomo de palacio. A su cargo estaban el copero, responsable de la bodega; el mariscal, responsable de la caballería y el establo; y el senescal, responsable de los asuntos de la corte. Las otras instituciones de la Administración eran la cancillería, que dirigía los asuntos civiles y eclesiásticos, así como el tribunal palatino, que aplicaba las leyes a los habitantes del Imperio
La conquista del mediterraneo
La muerte de Mahoma en el 632 crea un problema sucesorio, que recayó en los parientes más cercanos, que fueron llamados califas, que eran los jefes de todos los creyentes. Así fueron elegidos los primeros cuatro califas. En este periodo realizaron conquistas fuera de Arabia, al nordeste de África (Egipto), Mesopotamia, Persia, Siria y Palestina. A la muerte de Alí, el yerno de Mahoma, en el 661 la familia de los Omeya que ejercían la gobernación de Siria, se apoderó del califato y trasladó la capital a Damasco fundando la dinastía de los oméyades (omeyas) que mantuvieron el imperio hasta mediados del siglo VIII.
Conquistaron luego el Magreb y la Península Ibérica, intentaron cruzar los Pirineos y alcanzar el interior de Europa, pero fueron detenidos en Poitiers, en el centro de la Francia actual. Hacia el este llegaron hasta el Turquestán y el río Indo
Conquistaron luego el Magreb y la Península Ibérica, intentaron cruzar los Pirineos y alcanzar el interior de Europa, pero fueron detenidos en Poitiers, en el centro de la Francia actual. Hacia el este llegaron hasta el Turquestán y el río Indo
El imperio Bizantino
Desde la irrupción de los pueblos germanos en el occidente de Europa, los emperadores del Imperio Bizantino, añoraron el tiempo en que Roma dominaba todo el Mediterráneo. Uno de ellos, Justiniano, intentó restaurar la universalidad del Imperio
Justiniano y el sueño de reunificar el imperio. [editar]Artículo principal: Justiniano I
Justiniano IJustiniano llegó al trono del Imperio Romano de Oriente en el año 527. En ese momento, el territorio del imperio comprendía la península balcánica, Asia Menor, Siria, Palestina y Egipto. Justiniano creía que el mundo cristiano debía tener una única autoridad política: el emperador bizantino. El programa de Justiniano se basaba en las ideas de Unidad y Romanidad. La Unidad implicaba reconquistar Occidente (después de vencer a los reyes germánicos) y la Romanidad, recuperar los territorios que habían integrado el Imperio Romano, especialmente la ciudad de Roma. El gobierno de Justiniano es considerado uno de los períodos más brillante de la larga historia del Imperio Bizantino. Durante esos años, el esplendor alcanzado por Constantinopla se puso de manifiesto en la construcción del palacio y de la basílica de Santa Sofía, dos edificios que Justiniano ordenó erigir en la ciudad.
Política interna [editar]Justiniano sostenía que Las leyes son para las sociedades lo que la medicina es para la enfermedad. Se preocupó, entonces, por lograr la unidad legislativa del imperio apoyándose en el Derecho romano. Realizó una nueva versión de los antiguos derechos romanos, haciendo así, una obra de 62 volúmenes titulada Corpus Iuris civilis (Compendio del derecho civil)
El emperador también emprendió la reforma del Estado: reorganizó la administración central, mejoró la recaudación de impuestos y robusteció las finanzas para solventar una organización civil y militar más eficiente.
Influido por las monarquías orientales, Justiniano creó un ceremonial en la corte, que tendía sacralizar su persona, y se convirtió en una monarquía teocrática.
Justiniano y el sueño de reunificar el imperio. [editar]Artículo principal: Justiniano I
Justiniano IJustiniano llegó al trono del Imperio Romano de Oriente en el año 527. En ese momento, el territorio del imperio comprendía la península balcánica, Asia Menor, Siria, Palestina y Egipto. Justiniano creía que el mundo cristiano debía tener una única autoridad política: el emperador bizantino. El programa de Justiniano se basaba en las ideas de Unidad y Romanidad. La Unidad implicaba reconquistar Occidente (después de vencer a los reyes germánicos) y la Romanidad, recuperar los territorios que habían integrado el Imperio Romano, especialmente la ciudad de Roma. El gobierno de Justiniano es considerado uno de los períodos más brillante de la larga historia del Imperio Bizantino. Durante esos años, el esplendor alcanzado por Constantinopla se puso de manifiesto en la construcción del palacio y de la basílica de Santa Sofía, dos edificios que Justiniano ordenó erigir en la ciudad.
Política interna [editar]Justiniano sostenía que Las leyes son para las sociedades lo que la medicina es para la enfermedad. Se preocupó, entonces, por lograr la unidad legislativa del imperio apoyándose en el Derecho romano. Realizó una nueva versión de los antiguos derechos romanos, haciendo así, una obra de 62 volúmenes titulada Corpus Iuris civilis (Compendio del derecho civil)
El emperador también emprendió la reforma del Estado: reorganizó la administración central, mejoró la recaudación de impuestos y robusteció las finanzas para solventar una organización civil y militar más eficiente.
Influido por las monarquías orientales, Justiniano creó un ceremonial en la corte, que tendía sacralizar su persona, y se convirtió en una monarquía teocrática.
La recontrusccion del Imperio
Con la ayuda de los generales Belisario y Narsés, Justiniano se apoderó del reino de los vándalos del norte de África, de Córcega, de Cerdeña y de las islas Baleares, venció a los ostrogodos y reconquistó Italia, y ocupó el sudeste del reino de los visigodos, en España.
Con la conquista de esos territorios, volvió a renacer en el ámbito mediterráneo la idea de universalidad del Imperio.
Poco tiempo después de la muerte de Justiniano, los bizantinos perdieron los territorios conquistados en Europa occidental. Los lombardos (otro pueblo germano) invadieron el norte de Italia, los visigodos recuperaron España y, por la frontera del Danubio, los eslavos penetraron en la península balcánica. En los siglos siguientes, otos pueblos fueron ocupando los territorios imperiales: los árabes, los ávaros, los búlgaros y, finalmente los turcos.
La amenaza y las constantes invasiones por parte de diferentes pueblos atraídos por las riquezas o por el deseo de dominar la circulación en el Mediterráneo, fue privando a Bizancio de regiones que proveían al imperio de materias primas, como es el caso de Asia Menor, su principal fuente cerealera y lugar de reclutamiento de las tropas. Sin embargo a pesar del caos político y del debilitamiento económico, el Imperio Romano de Oriente se mantuvo hasta 1453.
Con la conquista de esos territorios, volvió a renacer en el ámbito mediterráneo la idea de universalidad del Imperio.
Poco tiempo después de la muerte de Justiniano, los bizantinos perdieron los territorios conquistados en Europa occidental. Los lombardos (otro pueblo germano) invadieron el norte de Italia, los visigodos recuperaron España y, por la frontera del Danubio, los eslavos penetraron en la península balcánica. En los siglos siguientes, otos pueblos fueron ocupando los territorios imperiales: los árabes, los ávaros, los búlgaros y, finalmente los turcos.
La amenaza y las constantes invasiones por parte de diferentes pueblos atraídos por las riquezas o por el deseo de dominar la circulación en el Mediterráneo, fue privando a Bizancio de regiones que proveían al imperio de materias primas, como es el caso de Asia Menor, su principal fuente cerealera y lugar de reclutamiento de las tropas. Sin embargo a pesar del caos político y del debilitamiento económico, el Imperio Romano de Oriente se mantuvo hasta 1453.
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